martes

Mantener el Misterio*

¿Alguna vez has pensado que nada funciona de la manera que debe ser? Y de pronto, ves a esa persona.
Esa persona a la que el viento puede despeinar meciendo su cabello y aún así te hace pensar “qué afortunado soy por conocerle”.
Esa persona que sonríe y te hace sonreír. Por quién tu mundo se hace un completo caos, y sin importarte, sientes que todo está más que en orden.



Él/Ella a quien esperas encontrarte cuando caminas del salón a la cafetería, a la salida de la escuela, en el centro comercial, en la biblioteca, en la coordinación y en la calle; y a quien –seguramente- te encontrarás en tus sueños.
Él/La que te hace pasar del hielo al fuego en tan sólo un pestañeo. A quién quieres esquivar pero por más que intentas, no puedes mantener aparte.
La razón por quien te afeita, maquillas, peinas, y buscas tus mejores ropas un lunes a las 4.17 am; por que ese día lo verás a las ocho.
Alguien, a quien siempre relacionas con Nothing else matters .O con cualquier canción hermosamente cursi.
Bueno, creo que deje claro mi punto.
Pero ¿qué hay cuando esa persona es más ambigua que una declaración de cualquier político? ¿Cuándo te da señales de interés y después, se olvida que estás a un lado?



A lo que voy, es: ¿qué harías si esa persona está rodeada por un aura de misterio que se empeña en mantener?
Hay de dos sopas, diría mi Mamá. O se lo preguntas “al chile” –perdón, sin anestesia- o te largas diciendo: next. Pero tú y yo sabemos que en ocasiones no podemos hacer eso.
Mantener el misterio es necesario.



El Misterio, brinda vitalidad. Evita la rutina. Despierta la emoción. Da un toque de picardía. Sazona la relación con una pizca de lo prohibido. Te mantiene al tanto. Y la verdad, es excitante.



 Y un solo roce de sus labios puede romperte por dentro al mismo tiempo que une todo de una manera nueva.
Si la recompensa es conocer un poco más de sus sentimientos, y disfrutar un momento de su piel ¿qué tan caro puede ser el dolor de la travesía?


Yo con gusto pagaría eso y más por sentir qué –al menos por un minuto- me quiere.
Por que a pesar de tener todo lo que odio y más, me encanta.

Así qué, EVS si es necesario sufrir un poco más mientras guardamos el misterio; más te vale que vayas consiguiendo un látigo, unas esposas y un grillete por si algún día la cordura regresa a mí y quiera irme por voluntad propia logres capturarme y mantenerme a la fuerza a tu lado.



:)

1 comentario:

E.Divine dijo...

Jamas se puede tener algo ala fuerza, si es asi entonces las cosas no sirven...
Me gusto la entrada ;)